PROCESO DE ACOMPAÑAMIENTO

Cuando comprendes que ya no quieres seguir viviendo de la misma manera.

La claridad fue el principio.

Ahora empieza el cambio.

El primer paso fue entender qué estaba ocurriendo.

Ahora comienza el trabajo de transformar aquello que lleva tiempo condicionando tu vida.

No basta con comprender.

También hay que integrar.

Y empezar a actuar de una forma diferente.

Para que el cambio deje de ser una intención y empiece a convertirse en una realidad.

El cambio no ocurre de un día para otro.

Algunas heridas necesitan tiempo.

Algunos patrones también.

Por eso este proceso respeta tu ritmo.

Paso a paso.

Con acompañamiento.

Y con herramientas que te ayuden a sostener un cambio real.

Lo que empieza a cambiar cuando te comprometes con tu proceso

No se trata de convertirte en otra persona.
Se trata de volver a ser tú, sin el peso que has llevado durante tanto tiempo.

CONSCIENCIA

Dejas de vivir en automático

Empiezas a reconocer los patrones que antes dirigían tu vida sin darte cuenta.

LÍMITES

Aprendes a elegirte sin culpa

Empiezas a decir «no» cuando hace falta y «sí» cuando realmente nace de ti.

CALMA

Tu cuerpo deja de vivir en alerta

La ansiedad, la exigencia y la necesidad de control empiezan a perder fuerza.

RELACIONES

Cambia tu forma de vincularte

Con tu pareja.

Con tu familia.

Con tus hijos.

Y, sobre todo, contigo.

PROPÓSITO

Recuperas dirección

Dejas de reaccionar constantemente y empiezas a decidir con mayor claridad hacia dónde quieres ir.

LIBERTAD

Empiezas a vivir desde un lugar diferente

No porque desaparezcan todos los problemas.

Sino porque tú ya no respondes igual ante ellos.

¿CÓMO TE VOY A ACOMPAÑAR?

Cada proceso es único porque cada historia también lo es.

Iris Kalcker junto a un árbol genealógico con fotografías familiares numeradas y una brújula, sosteniendo figuras representativas durante el Proceso de Acompañamiento de Código Atlas

¿Cómo se construye tu proceso?

Partimos de donde estás

No empezamos siguiendo un programa cerrado ni aplicando el mismo recorrido a todas las personas.

Partimos de lo que estás viviendo, de tu historia y de una primera comprensión de las áreas que pueden necesitar mayor atención.

Tu proceso tiene una dirección, pero se construye desde ti.

Trazamos una dirección, sin hacerla rígida

Tendremos una hoja de ruta que nos permitirá saber qué aspectos puede ser importante explorar durante el proceso.

Pero no intentaremos trabajarlo todo a la vez ni todas las áreas necesitarán la misma profundidad.

El mapa nos orienta, sin convertir el camino en un protocolo.

El proceso también puede mostrarnos el camino

Lo que vayamos comprendiendo y movilizando durante las sesiones nos ayudará a ajustar esa primera dirección.

Habrá momentos para profundizar, otros para integrar y otros en los que algo que aparezca necesite nuestra atención.

Hay una dirección que nos guía y espacio para lo que vaya surgiendo.

Comprender lo que te ocurre es importante. Pero comprenderlo no siempre basta.

Hay patrones que llevan mucho tiempo formando parte de tu manera de vivir, relacionarte o protegerte. Comprenderlos es importante, pero empezar a relacionarte con ellos de otra manera necesita tiempo e integración.

Sabes lo que te pasa, pero sigues repitiéndolo

Puedes haber comprendido de dónde viene un patrón y, aun así, encontrarte reaccionando una y otra vez de la misma manera.

Comprender es un primer paso. Integrarlo necesita tiempo.

Intentas cambiar, pero vuelves al mismo lugar

No siempre es falta de voluntad. Hay formas de funcionar que llevan mucho tiempo contigo y necesitan práctica, conciencia y nuevas experiencias para ir cambiando.

Saber qué ocurre no significa que automáticamente puedas hacerlo diferente.

Quieres trabajarlo todo a la vez

Cuando empiezas a ver muchas cosas de ti, es fácil querer resolverlas todas. Pero un proceso también necesita orden, ritmo y dirección.

No se trata de hacerlo todo. Se trata de saber qué necesita atención ahora.

¿Cómo funciona el Proceso de Acompañamiento?

1.

Todo comienza con una primera orientación

Antes de iniciar un proceso realizamos una Sesión de Orientación Sistémica para conocernos, comprender qué estás viviendo y valorar si tiene sentido continuar trabajando juntas.

Si decides continuar, comenzamos a preparar tu proceso.

2.

Conocemos tu historia y tu sistema

Antes de nuestra primera sesión de acompañamiento recogerás información sobre tu historia personal, tu línea de vida y tu sistema familiar.

Yo la revisaré previamente junto con tu Mapa Dimensional y lo observado durante la Sesión de Orientación para obtener una visión más amplia de tu historia.

3.

Trazamos tu Hoja de Ruta Código Atlas

En nuestra primera sesión de acompañamiento pondremos en común lo observado e identificaremos los principales temas que pueden estar influyendo en tu vida.

Con ellos trazaremos tu Hoja de Ruta Código Atlas y comenzaremos a trabajar sistémicamente aquello que esté teniendo mayor peso en tu historia o sistema familiar.

4.

Avanzamos siguiendo tu mapa

Sesión a sesión iremos profundizando en los diferentes temas de tu Hoja de Ruta, sin seguir un orden rígido.

Tu mapa nos dará una dirección y lo que vaya ocurriendo en tu vida nos ayudará a decidir dónde detenernos, profundizar o continuar.

Entre sesiones podrás llevarte ejercicios y otras propuestas que te ayuden a integrar lo trabajado.

5.

Integramos para que puedas continuar

En la última sesión revisaremos el camino recorrido, qué ha cambiado y los recursos que has ido desarrollando.

Cerraremos con herramientas de integración y autocuidado para que puedas continuar de forma autónoma, con mayor claridad, orden, coherencia y dirección.

6.

Un proceso con dirección, pero adaptado a ti

El acompañamiento está pensado como un recorrido de aproximadamente 4 a 6 meses, con sesiones principalmente quincenales.

Existe una Hoja de Ruta que nos orienta, pero no un número de sesiones ni un recorrido cerrado. El ritmo y la profundidad se adaptan a lo que vaya necesitando tu proceso.

Lo que puedes esperar de este proceso

No busca resolverlo todo de una vez

Un proceso necesita tiempo para comprender, movilizar e integrar aquello que vamos trabajando.

No se trata de correr ni de abordar todos los temas a la vez, sino de avanzar con orden y respetando tu propio ritmo.

No seguirás un camino prefabricado

No partimos de un protocolo cerrado ni de un recorrido igual para todas las personas.

Construimos tu Hoja de Ruta a partir de tu historia, tu sistema y lo que vayamos descubriendo juntas, dejando espacio para ajustarla según lo que necesites en cada momento.

No voy a decidir por ti

Mi función no es decirte qué tienes que hacer ni darte respuestas cerradas.

Te acompañaré a comprender lo que está ocurriendo, ampliar tu mirada y recuperar claridad para que puedas tomar tus propias decisiones desde un lugar más consciente.

Tu implicación forma parte del proceso

El trabajo no termina cuando acaba cada sesión.

Habrá momentos en los que te proponga ejercicios, preguntas, prácticas, lecturas o pequeñas acciones para integrar lo trabajado en tu vida cotidiana.

Yo puedo acompañarte y ofrecerte un mapa, pero el camino también necesita de ti.

Conoce cómo será tu camino en Código Atlas

Quiero explicarte personalmente cómo entiendo este proceso, qué puedes esperar de él y cuál será mi lugar mientras recorremos este camino.

Antes de comenzar, resolvamos las dudas más habituales

Cada proceso es diferente y se adapta a lo que vayamos encontrando durante el recorrido.

Como orientación, solemos trabajar durante varios meses, con sesiones principalmente quincenales. El proceso puede comprender aproximadamente entre 8 y 13 sesiones, aunque no se trata de completar un número determinado, sino de avanzar hasta que consideremos que el trabajo realizado puede cerrarse e integrarse.

No.

Partiremos de tu historia personal, tu línea de vida, tu sistema familiar, tu Mapa Dimensional y de todo lo observado durante la Sesión de Orientación para construir tu Hoja de Ruta Código Atlas.

Tendremos una dirección, pero no un protocolo rígido. Tu propio proceso nos irá mostrando qué necesita mayor atención y cuándo es momento de avanzar hacia otro tema.

Antes de nuestra primera sesión de acompañamiento te pediré que recopiles información sobre tu historia personal, tu línea de vida y tu sistema familiar.

No necesitas conocerlo todo ni investigar aquello a lo que no puedas acceder. Trabajaremos con la información disponible.

Yo revisaré previamente todo lo que me hayas enviado junto con tu Mapa Dimensional y lo observado en nuestra primera orientación para preparar tu Hoja de Ruta Código Atlas.

No todas las sesiones serán iguales.

Dependiendo del momento y de lo que estemos trabajando, podremos utilizar constelaciones familiares, movimientos sistémicos, ejercicios de integración, visualizaciones, meditaciones u otros recursos que puedan ayudarte a profundizar e integrar lo que vaya apareciendo.

Además, entre sesiones podrás llevarte propuestas para continuar trabajando en tu día a día.

Sí, porque una parte importante del proceso ocurre fuera de nuestras sesiones.

En determinados momentos podrás llevarte ejercicios de integración, meditaciones, lecturas, propuestas de observación u otros recursos relacionados con aquello que estemos trabajando.

No se trata de llenarte de tareas, sino de ayudarte a llevar lo comprendido a tu vida cotidiana.

La última sesión estará dedicada a integrar el recorrido realizado: observar qué ha cambiado, qué recursos has desarrollado y qué aspectos pueden seguir necesitando tu atención.

También te llevarás herramientas de autocuidado e integración para que puedas continuar de forma cada vez más autónoma.

Y si más adelante aparece una situación concreta que quieras revisar, podremos volver a encontrarnos en una Sesión de Orientación Sistémica y valorar desde ahí qué necesitas en ese momento.

¿Empezamos a caminar hacia tu norte?

Si sientes que ha llegado el momento de dejar de dar vueltas sobre lo mismo y comenzar un proceso con dirección, el primer paso será conocernos en una Sesión de Orientación Sistémica.

Allí podremos comprender qué estás viviendo y valorar si el Proceso de Acompañamiento Código Atlas es adecuado para ti.

El Proceso de Acompañamiento comienza siempre después de una primera Sesión de Orientación Sistémica.